lunes, 9 de abril de 2018

El acceso de las mujeres a la universidad en Argentina


El Gobierno declaró el 2018 como el "Año del Centenario de la Reforma Universitaria" para "evocar, analizar y actualizar el legado de esta gesta" estudiantil.

 
La Reforma Universitaria de 1918  tuvo sus orígenes en el movimiento estudiantil que se inició en el año 1918 en la Universidad Nacional de Córdoba, y "sentó las principales bases del actual sistema universitario Nacional, tales como la autonomía universitaria, el cogobierno, la extensión universitaria, la libertad y periodicidad de las cátedras".
Acompañando el objetivo propuesto por el Gobierno Nacional, podemos repasar el proceso de acceso de las mujeres a los estudios universitarios en Argentina; el cual se dio también en un clima de debate acerca de la educación femenina y de la capacidad que ellas tenían para el conocimiento.
A pesar de que la Constitución de 1853 reconociera los mismos derechos a ambos sexos, no surgió de esto que ellas pudieran ejercer su derecho a la educación superior sin mayores obstáculos.
 

En 1810, Manuel Belgrano sostenía, en el Correo de Comercio, periódico que fundó hacia fines del Virreinato, que la educación de la mujer era la piedra fundamental de una nueva nación. Belgrano consideró a su vez la necesidad de crear escuelas públicas para niñas.
Belgrano y Rivadavia primero, y más tarde Sarmiento, defendieron la educación de la mujer en un momento en el que la expansión de la educación primaria tenía como objetivo prioritario la construcción de identidades nacionales y la homogeneización de las poblaciones en determinados valores.

En 1830 se empezó a publicar La Aljaba, dedicada al bello sexo femenino, escrito por Petrona  Rosende de Sierra. Este fue el primer periódico femenino de nuestro país y en él se defendió la educación de las mujeres. Aunque sólo llegó a publicar dieciséis números, el impacto de esta publicación fue importante.
En 1878, Sarmiento publicó el artículo "La emancipación de la mujer" en Educación Común. En 1881, Sarmiento dio un paso más a favor de la educación femenina al anunciar en el "Monitor de la Educación" el premio Juana Manso, destinado a "la señorita o señora que mejor lea en un concurso anual". Este premio significaba además un homenaje a Juana Manso, escritora y educadora amiga de Sarmiento, a quien él había confiado en 1859 la dirección de la Escuela Mixta Número 1 y la redacción y distribución de los "Anales de la Educación Común".
Durante la presidencia de Sarmiento, el Congreso de la Nación autorizó en 1869, la creación de Escuelas Normales. La primera se abrió en 1870 en Paraná.
Las escuelas normales se constituyeron en una experiencia exitosa de educación secundaria para las mujeres y prepararon el camino para la demanda de estudios universitarios por parte de ellas.
El centro del problema eran las condiciones planteadas por la revolución industrial y el proceso de urbanización que hacían  replantearse el rol tradicional del trabajo de la mujer" (Cucuzza, 1997).

  • Acceso femenino a las carreras universitarias menores
Dos universidades existían en ese momento en nuestro país: la de Córdoba y la de Buenos Aires, y cuatro orientaciones: Medicina, Derecho, Filosofía y Letras y Ciencias Exactas, Físicas y Naturales. La absoluta mayoría de los estudiantes estaban concentrados en las dos primeras, que eran las de mayor prestigio. En la Facultad de Medicina se ofrecían carreras menores, a las que se podía acceder y/o obtener el título sin haber realizado estudios secundarios y en muchos casos sin siquiera tener estudios primarios completos. Para obtener el título de Odontóloga y de Obstetra, se requería rendir un examen libre.

A partir de 1900, se graduaron en todas las promociones alrededor del 30% de mujeres. Farmacia constituía un título intermedio de la carrera de Medicina.
Para inscribirse se necesitaban estudios secundarios. En el siglo XIX, tres mujeres se recibieron de farmacéuticas y aspiraron luego a Medicina: Elida Passo; Julieta Lanteri, recibida en 1897 y Fanny Bache Banchardt, graduada un año después. Estas dos últimas se recibieron de médicas en el siglo XX.
La primera mujer que en Argentina obtuvo un título de una carrera superior fue Cecilia Grierson, quien ingresó a la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires poco tiempo después de que Élida Passo lograra hacerlo con un recurso judicial.
Por último agregaremos que, si bien se trató de un fenómeno que puede enmarcarse en un contexto latinoamericano, nuestro país, fue uno de los cinco países latinoamericanos que vieron mujeres en las aulas universitarias durante el siglo XIX.  Este hecho coincidió con el auge de la inmigración, y con el predominio de corrientes de pensamiento positivistas entre nuestros círculos intelectuales.

lunes, 12 de marzo de 2018

Lo educativo del deporte

Devaluar el concepto de competición entendido éste únicamente en el ámbito selectivo.
Reconocer que el conflicto de la competición debe estar orientado a superar
un objetivo y no a los antagonistas.
 

"El deporte refleja los valores culturales básicos del marco cultural en el que se desarrolla y por tanto actúa como ritual cultural o «transmisor de cultura»" (Blanchard y Cheska, 1986:37).[1]



 
Sabemos que el deporte, desde un punto de vista moral, no es sólo una situación motriz que está regulada por un reglamento y que depende de una institución; es mucho más que eso.
 
La enseñanza del deporte no puede estar únicamente influenciada por lo meramente formal, en el sentido de que no sólo basta con enseñar la "forma" de ese deporte. Hay que llegar mucho más lejos, partiendo desde lo más cercano al alumno. Si antes hablábamos de lo educativo del deporte; ahora hablaremos de lo cultural del mismo.
Se trata, pues, de enseñar los valores culturales que rigen a la actividad deportiva como uno de los elementos más importante para conservar la identidad cultural y el respeto a las demás culturas, como un derecho fundamental de los seres humanos así como un medio para formarnos como personas, entre otros aspectos.
 
Vamos a diferenciar los valores intrínsecos al deporte, por un lado; y por otro, los extrínsecos al mismo.  Hay una serie de valores que podrían definirse como intrínsecos a la actividad deportiva por ser aquellos que el sujeto "experimenta" contingentemente a la realización de la misma y porque sólo el deporte los transmite en sí mismo.
Si las metas extrínsecas -tales como vencer al adversario, querer impresionar al auditorio - son lo que a uno le preocupa, entonces es probable que la competición se convierta en una distracción, en lugar de ser un incentivo para enfocar la conciencia sobre lo que sucede" (íbid.:117).
 
En definitiva, de lo que se trata es de devaluar el concepto de competición entendido éste únicamente en el ámbito selectivo. Reconocer que el conflicto de la competición debe estar orientada a superar un objetivo y no a los antagonistas (Nisbet cit. por Blanchard y Cheska, 1986:39).
Varios autores coinciden en que el deporte es uno de los últimos ámbitos donde las discriminaciones y segregaciones por sexo están aceptadas, avaladas y respetadas, esto fundado especialmente en las ciencias biológicas, anclaje concreto para las ciencias aplicadas a las actividades deportivas.
 
Estas creencias que sostuvieron diferencias y pautaron los ingresos o exclusiones de las mujeres a aquellos sectores sociales considerados aptos para ellas, fueron perdiendo poder en casi todos los campos culturales, sociales, económicos, laborales y políticos.[2]
Para lograr un verdadero cruce temático entre la perspectiva de género y desarrollo del deporte, tanto social o de rendimiento, es necesario no establecer una relación subsidiaria entre estos conceptos, ya que se corre peligro de tratar la temática de género como un apéndice externo.
También es preciso que la relación entre género y deporte, se establezca dentro de una versión actualizada de este binomio y no oponiendo una visión obsoleta y estática de género a una visión del deporte en cambio constante.
 



[2] Revista digital · Año 14 · N° 133 | Buenos Aires, Junio de 2009. http://www.efdeportes.com/efd133/politicas-deportivas-con-perspectiva-de-genero.htm. Recuperado 15.11.16